Pere Serret Besa.-

La palabra obsesión proviene del término latino obsessió (“asedio”). Aparece también en las siguientes entradas: “aprensión, chifladura, complejo, hipocondría, manía, obcecación, ofuscación, sugestión, tozudez, etc. etc.” Se trata de una perturbación anímica producida por una idea fija, que con tenaz resistencia agrede la mente. Cuando una persona se obsesiona y deja de vivir por estar pendiente de su vida o en este caso en la vida de su adversario, de su entorno, y entre otras cosas siente agobio por cada uno de sus triunfos…… aparte de mostrar signos graves de inferioridad, muestra que estas tratando con una persona psiquiátricamente enferma.

La obsesión tiene un carácter compulsivo y termina por adquirir  una condición penosa y angustiante para quien la sufre. Es un trastorno mental en el cual las personas tienen pensamientos, sentimientos, ideas, sensaciones (obsesiones) y comportamientos repetitivos e indeseables que los impulsan a hacer algo una y otra vez (compulsiones). Cuando surge una obsesión, la persona siente una gran ansiedad he intenta hacer alguna cosa para tranquilizarse o evitar que suceda algo de consecuencias inevitables. Estos actos repetidos y, a veces estereotipados se llaman “compulsiones”.  Existe un proverbio americano que dice: “Si quieres miel no des puntapiés sobre la colmena”.

Si nos preguntamos “Vivimos obsesionados con el mundo”. Mayoritariamente sí. Cuando la realidad es mucho más simple, ¿por qué nos debería importar tanto lo que digan o piensen los demás?. A veces, generalmente, nos olvidamos de ser felices en ese preciso  instante y dar ese paso fundamental ya que el tiempo pasa y nos hacemos cada vez mayores, y a la vez aparecen nuevos problemas o retos.

Este pensamiento, sentimiento o tendencia aparece en desacuerdo con el pensamiento consciente de la persona, pero persiste más allá de los esfuerzos para librarse de él. Preocupación o idea que domina y acapara la atención intelectual  y que siempre va acompañada de un penoso reconcomio de ansiedad. Confucio,  (Filósofo chino), en cierta ocasión manifestó:  “No pretendas apagar con fuego un incendio, ni remediar con agua una inundación”.

“Retrato de una obsesión”,  fue una película dirigida por Steven Shainberg, interpretada por Nicole Kidman. En concreto se narra cómo  dicha mujer, en contra de la voluntad de su familia, se enamora de un singular hombre, que será quien la vaya introduciendo en el mundo más marginal de la sociedad, quiso reflejar con su cámara ese aspecto desconocido del ser humano.  Si   alguna vez han vivido obsesiones, deben intentar relajarse, no asustar a sus propios pensamientos y dejar de un lado sus manías. Verán como al final no pasa nada y si crees que uno no puede hacerlo solo,   no dudemos  en solicitar ayuda.

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