Las frutas y las verduras, por lo general, necesitan una temperatura determinada para que se conserven en perfecto estado, para su venta final al consumidor.

Por lo tanto, las cámaras frigoríficas son elementos esenciales en los sectores que se dedican a la comercialización de estos alimentos, como el sector agroalimentario, que requiere de sistemas de refrigeración y de aislamiento eficientes para conservar los productos de la forma más adecuada y que se mantengan en buen estado durante mucho más tiempo.

En la industria agroalimentaria, el uso de cámaras frigoríficas industriales, es de suma importancia, para la refrigeración y para la conservación de las frutas y verduras con las que se comercia. Por ello, es conveniente seguir una serie de recomendaciones para escoger el sistemas de refrigeración más apropiados. En www.camarasfrigorificas.es puedes encontrar los modelos más novedosos y guías útiles para tu negocio.

De no ser así, los alimentos se estropearían rápidamente y no serían aptos para la venta y para el consumo humano.

La conservación adecuada de frutas y verduras

Casi todas las frutas y verduras necesitan frío para su conservación, para que se mantengan en perfecto estado para su posterior comercialización. Por ello, es imprescindible para las empresas que se dedican a comercializar con este tipo de productos alimentarios, contar con una cámara frigorífica que se adapte a sus necesidades.

El equipo de refrigeración debe estar en buen estado y debe renovarse y actualizarse sobretodo cuando ya no realiza su función de forma correcta, ya que, además de no conservar los alimentos adecuadamente, también eleva el consumo eléctrico. Esto se nota especialmente en la industria, con costes eléctricos mucho mayores cuando el equipo ha quedado anticuado. Todo ello repercute a medio y largo plazo en aumentos del gasto empresarial que puede compensarse con un equipo moderno de bajo consumo.

Por lo tanto, lo más conveniente es renovar la cámara frigorífica antigua por una más innovadora y eficiente.

Como hemos comentado, prácticamente todas las frutas y las verduras necesitan frío para su conservación, ya que su canal de comercialización suele implica unos tiempos y una estructura desde que la fruta y la verdura es recolectada hasta que se vende al consumidor final, pasa bastante tiempo.

Por lo tanto, para que durante este tiempo mantenga todas sus propiedades y no se estropee, debe almacenarse en las cámaras frigoríficas a una temperatura apta.

Por el contrario, las frutas y las verduras que provienen del canal corto de comercialización, como las naranjas ecológicas, no necesitan frío para que se mantengan perfectas, ya que el tiempo que transcurre desde su recogida hasta su venta es más corto y es más directo.

Además, las frutas y las verduras ecológicas, al ser alimentos de temporada y al obtenerse en el momento óptimo de recolección, conservan todo su sabor y su textura original.

Hace unos años solo era posible comprar fruta y verdura ecológica si tenías cerca algún agricultor orgánico o algún puesto cercano que vendiese este tipo de alimentos en el mercado.

Sin embargo, en la actualidad los hábitos de consumo biológico están en tendencia y se desarrollan profúsamente, por lo tanto las vías para conseguir frutas y verduras ecológicas se han facilitado de manera ostensible. Incluso se pueden comprar a través de Internet, con total confianza, por envío a domicilio con la mayor comodidad, siempre cuidando los alimentos al máximo y evitando su manipulación en lo posible, para que llegue al consumidor final en perfecto estado y conserve todos sus valores nutricionales.

La temperatura adecuada de las cámaras frigoríficas

La temperatura a la que deben estar las frutas y las verduras en las cámaras frigoríficas depende de diversos factores y del tipo de fruto, No todos necesitan la misma temperatura para que mantengan sus propiedades y todo su sabor.

El aspecto más importante que se debe tener en cuenta para establecer la temperatura de la cámara, es si se trata de frutos climatéricos, en los que se pretende demorar su maduración, o si son frutos no climatéricos, en los que se quiere que se produzca un retraso de su deterioro.

La cámara frigorífica debe permanecer siempre a una temperatura apropiada, ya que si la temperatura es muy elevada, terminaría afectando al tejido de los frutos y a su textura, y daría lugar a un sabor diferente y desagradable en ellos.

Por el contrario, una temperatura de la cámara por debajo de lo recomendado, cercana a la congelación, alteraría también los tejidos y los sabores de los frutos, al romper los tejidos.

En el caso de las frutas tropicales la temperatura es, sin duda, un elemento de mayor importancia, ya que son mucho más sensibles al frío, por lo que conviene estar muy atento a su temperatura.

La humedad en la refrigeración de los frutos también tiene mucha importancia para su conservación. Se debe controlar el nivel de oxígeno y de CO2 en las cámaras frigoríficas, para que la fruta no sufra ningún daño.

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